La transfiguración muestra que Moisés (la Ley) y Elías (los Profetas) señalan hacia Jesús, quien es el cumplimiento de todo lo anterior. Cuando ellos desaparecen y queda solo Jesús, el mensaje simbólico es que ahora la revelación plena de Dios está en Él. No se anulan la Ley ni los Profetas...